CONCEJO DE RIBADESELLA

Vista aérea de Ribadesella en los Caminos a Covadonga

 

Vista aérea de Ribadesella en los Caminos a Covadonga

El Municipio de Ribadesella es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias .  Tiene por su frente norte al mar Cantábrico, al este con el municipio de Llanes, al sur con el de  Cangas de Onís y Parres y al oeste con Caravia. Fue fundada por Alfonso X el Sabio. Fue uno de los principales puertos asturianos del siglo XIX.  Cuenta hoy con una población cercana a los 6.000 habitantes

El concejo cuenta también con numerosas empresas dedicadas al deporte de aventura, como piragüismo, espeleología o escalada. El primer sábado de agosto después del día 2 se celebra el famoso Descenso Internacional del Sella, donde acuden deportistas de todo el mundo y se celebra una gran fiesta declarada de Interés Turístico Internacional.

También este concejo destaca por la variedad turística que ofrece, sobre todo por las actividades que rodean a la cueva de Tito Bustillo, famosa por sus pinturas prehistóricas y por las huellas de dinosaurio.

Comenzamos por  la Prehistoria

Los primeros tiempos se datan con el paleolítico,  Ribadesella estuvo poblado, como así lo demuestran los importantes descubrimientos hallados en diversas cuevas y abrigos naturales localizados en distintos puntos del concejo, destacando la cueva de Tito Bustillo, que nos deja unas  representaciones del arte rupestre, estando cubiertas sus paredes por diversos grabados que  muestran figuras de animales y signos que la  sitúan en la edad del  magdaleniense.

Las primeras referencias que tenemos escritas datan del siglo I  A.C y son del escritor griego Estrabón, que nos habla de la ría de “Noega” que separaba “a  Astures de  Cántabros”. Las gentes de Ribadesella de la época llevaban el nombre de Salaenos y dominaban Colunga, Arriondas y Llanes.

Su romanización

Tras la Pax  Romana del emperador Augusto, estos deciden dividir a la población por el río Sella, incluyendo a la gente astur en Lusitania y a la cántabra en la Tarraconense.

 

Llega la Edad Media y Moderna

La fundación formal de la villa se hace en el siglo XIII bajo mandato del rey Alfonso X el Sabio, con la unión de los territorios de Leces y Meluerda, uno a cada lado del río, y se forma el ente municipal que perdura hasta nuestros días. La nueva población es dotada de una carta puebla de derechos civiles y de un gobierno tutelado por la corona.

Durante la Edad Media la villa vivía un momento de esplendor gracias a los astilleros que se nutrían de la madera que se hacía bajar por el Sella, y al comercio marítimo, especialmente gracias a su alfolí de sal (indispensable para la salazón de los pescados y que tenían derecho real a la misma dada por la carta puebla). Sin embargo, la actividad más rentable era la captura de los salmones en el Sella, controlada por los “Mareantes”, y las cazas de  ballenas que invernaban en esas aguas. A consecuencia de esto se deriva la Casa de las ballenas que perdura en la villa hasta el siglo XIX.

En el plano político, Ribadesella pasó a ser una villa  muy disputada gracias a sus  fuentes de riqueza y por su estratégica situación geográfica. Es aquí cuando la casa Quiñones se adueña de la villa en tiempos de Juan II, volviéndose a incorporar a la corona en tiempos de los Reyes Católicos que desalojan a la familia Quiñones de sus posesiones.

En el siglo XVI tiene lugar un acontecimiento histórico para la villa como es la llegada del emperador Carlos I de España, a raíz de la cual se festeja el acontecimiento durante dos días seguidos. Es en esta etapa cuando se fortifica el recinto de la ermita de la Guía para defender el puerto de pueblos enemigos. Es una época de relativa tranquilidad en lo referente a la seguridad.

Durante el siglo XVII se intentó crear en Ribadesella el puerto principal de Asturias, además de enlace con la meseta, presentando un proyecto de carretera por Ponga, pero por influencias de Jovellanos, finalmente recayó en el puerto de Gijón que proyectaba la carretera de Pajares para el acceso a la meseta por León. No por esto se estancó la villa, pues Carlos III donó 100.000 reales para las obras de ensanche y mejora del puerto que serían finalizadas un siglo después.

Del siglo XIX a nuestros días

Durante nuestra Guerra de la Independencia contra los franceses, la invasión, paraliza la actividad comercial y económica pasando la villa a ser  utilizada como cuartel de retaguardia y avituallamiento por el general Francisco Ballesteros, cayendo derrotado por las líneas del mariscal francés  Bonet en 1810 y sufriendo de nuevo el pueblo los rigores de otra ocupación.

Se construye el primer puente de madera sobre el río Sella, en 1865, que uniría las dos zonas del concejo y  sería sustituido por uno de hierro en 1898 diseñado por José Eugenio Ribera, ​siendo este destruido durante la guerra civil española en 1937 por las milicias republicanas en su retirada del Frente Norte , reconstruyéndose definitivamente en 1940 en hormigón, que es como lo conocemos en la actualidad. Durante las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo XX, se urbaniza el Arenal de la playa de Santa Marina quedando configurada la villa tal como hoy la conocemos, donde la construcción de viviendas, el turismo, la dinámica de una nueva economía nos hacen una villa moderna.

 

Orografía , territorio y clima

 

 Ribadesella se encuentra en  una zona geológica  que  casi en su totalidad está dentro de un  terreno carbonífero, con la  excepción de una zona meridional que presenta una alineación de capas de caliza y margas cretáceas. En las  márgenes de la desembocadura del río Sella, el subsuelo se marca con sus aluviones, prolongándose en dirección oeste una vez vierte sus aguas al mar. Siguiendo en esta dirección, encontramos arenisca, espato, pudingas y margas irisadas del jurásico y triásico.

El relieve del territorio del concejo  presenta dos partes claramente diferenciadas. La zona interior del concejo presenta alineaciones montañosas de caliza y cuarcita en las que destacamos la sierra de Escapa, cuya altitud máxima es el pico Monfrechu de 897 metros y desde donde se pueden ver estupendas panorámicas de la desembocadura de la ría y de los picos de Europa; la sierra de las Pandas, con el pico de Jorao de 749 metros; la sierra del Fito y la sierra de las Coronas, cuyo techo es el pico Jabarico (465 m).

 

Su costa es estrecha y de un relieve mucho más suave, formado sobre calizas carboníferas con la única excepción de la zona  de Berbes. La  línea costera es abrupta a excepción de las playas de Vega,  Santa Marina y  La Atalaya. Otros lugares a tener en cuenta son las playas de Arra, El Portiello,  Tereñes, y de Aberdil, con sus peculiaridades, sobre todo su  morfología.

De  sus playas,  la que más destaca por su extraordinaria belleza es la playa de Guadamía, que sirve de linde de separación  entre los concejos de Llanes y Ribadesella, en el pueblo de Cuerres. Es  una gran ría, rodeada de vegetación, que, en pleamar o  en bajamar deja un gran espacios diferenciados.

El lugar  más destacado de la geografía riosellana es el río Sella que divide al concejo en dos mitades formando un  estuario en su desembocadura.  El  clima presenta los mismos rasgos que todos los concejos marítimos de Asturias , destacándose  por tener unas condiciones propias de un clima atlántico en todo el municipio;  temperaturas suaves y templadas, y un porcentaje de humedad bastante alto. Siendo la  media anual   en torno a los 16 °C, predominan  los vientos de dirección norte, presentándose con una mayor frecuencia los del nordeste.

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